Al igual que las personas, los perros pueden desarrollar asma, aunque es menos frecuente. Cuando aparece el asma, suele ser consecuencia de una reacción alérgica que provoca inflamación en las vías respiratorias. Esta inflamación provoca espasmos en los músculos de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración del perro.
El asma se observa con mayor frecuencia en perros de mediana edad y en algunos perros jóvenes, y las razas más pequeñas tienden a presentar un mayor riesgo.
Síntomas del asma en perros
Los ataques de asma en perros pueden ser de leves a graves. Los síntomas comunes del asma incluyen:
- Tos persistente o seca
- Jadeo pesado con la boca abierta
- Sibilancias o respiración dificultosa
- Encías azuladas (signo de falta de oxígeno)
- Pérdida de apetito o disminución de la energía
Si observa alguno de estos signos, póngase en contacto con su veterinario inmediatamente. Los ataques de asma pueden parecerse a otras afecciones graves, como enfermedades cardiacas, infecciones o parásitos del corazón, por lo que es esencial un diagnóstico preciso.
Cómo diagnostican el asma los veterinarios
No existe una prueba única para el asma canina. En su lugar, su veterinario comenzará con un examen físico y puede recomendar pruebas de diagnóstico adicionales. pruebas diagnósticas como radiografías de tórax, pruebas de detección de parásitos cardíacos o análisis de sangre. Estas pruebas ayudan a descartar otras causas con síntomas similares y a confirmar si los problemas respiratorios de su perro se deben al asma.
En algunos casos, el veterinario puede pedirle que grabe el episodio respiratorio de su perro en casa para obtener más información que permita una evaluación precisa del estado de su mascota.

Tratamiento del asma en perros
Una vez diagnosticado el asma, el veterinario determinará el mejor plan de tratamiento en función de las necesidades de su perro.
- Pueden recetarse esteroides antiinflamatorios para ayudar a controlar los síntomas, reducir la inflamación de las vías respiratorias y prevenir daños a largo plazo.
- En algunos casos, puede utilizarse un inhalador específico para perros que contenga sulfato de albuterol (comúnmente vendido como Ventolin o Proventil) para relajar los músculos de las vías respiratorias y facilitar la respiración.
Nunca administre medicamentos humanos o inhaladores sin la orientación de un veterinario: muchos son tóxicos para los perros. Acuda siempre al veterinario para que le indique el tratamiento y la dosis adecuados.
Controlar y prevenir las crisis asmáticas
La mejor forma de proteger a su mascota es reducir la exposición a los desencadenantes que pueden provocar ataques de asma en los perros. Los irritantes más comunes son:
- Humo de cigarrillos, chimeneas o cocina
- Limpiadores domésticos, aerosoles o perfumes fuertes
- Polvo, polen y moho
Mantener la casa limpia, evitar los productos perfumados y utilizar purificadores de aire puede ayudar a reducir los alérgenos transportados por el aire. Las revisiones periódicas permiten a su veterinario controlar el estado de su perro y ajustar el tratamiento según sea necesario para controlar los síntomas y prevenir complicaciones a largo plazo.
Cuándo acudir al veterinario
Si su perro tose, respira con dificultad o muestra signos de dificultad respiratoria, no espere. Los ataques de asma pueden convertirse rápidamente en graves. Por favor, haga una cita con el Hospital Veterinario Hershey para una evaluación.
Si a su mascota le cuesta respirar o tiene las encías o la lengua azules, busque atención de urgencia inmediatamente.
Nota: Los consejos proporcionados en este post están destinados a fines informativos y no constituyen asesoramiento médico en relación con el diagnóstico de mascotas. Para un diagnóstico preciso de la condición de su mascota, por favor solicite una cita.